| dc.description.abstract | Las Comunidades Indígenas preexisten a la República Argentina, hay evidencias
arqueológicas que indican que ocupan el territorio de nuestro país desde hace aproximadamente
13.000 años. Luego de la conquista española, la incorporación de los territorios indígenas al
estado nacional a fines del siglo XVIII significó el fin de la vida independiente de estos pueblos y
su marginación económica y social, sin dejar de lado que para algunos representó el exterminio
total como en el caso del pueblo Comechingón. La política estatal del siglo XIX hasta mediados
del siglo XX condujo a la invisibilidad de dichas poblaciones en la vida nacional y en la historia.
A los “nativos” se los exhibía en los museos de ciencias naturales como especímenes exóticos
del Homo Sapiens Sapiens. Es así que, la problemática se tradujo en una guerra de fronteras
donde la oposición subyacía entre los conceptos de “civilización” y “barbarie”. Esto se
manifestaba en la ausencia de todo intento por comprender el funcionamiento de las sociedades
indígenas, asimilando al nativo como el enemigo. Resulta frecuente, definir la identidad o
nacionalidad de los pueblos originarios a partir de su ubicación en el territorio de cada nación
americana, lo cual es incorrecto. Hay una historia común, de pueblos indisolublemente unidos.
Cuando miramos hacia adentro, seguimos pensando en términos de territorios provinciales,
teniendo poco claro los distintos espacios que conformaron el territorio de las Comunidades
Indígenas (tanto en aspectos geográficos, económicos o políticos) así como la forma en que esos
espacios se vincularon y articularon. Las etnias no son meras “etiquetas”. Son realidades
históricas que se definen en un complejo proceso de relación con los otros. | es_ES |