| dc.description.abstract | El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracteriza por una heterogeneidad cognitiva,
conductual y neurobiológica que desafía los sistemas diagnósticos categoriales. Desde el enfoque
transdiagnóstico, esa heterogeneidad constituye información clínicamente relevante que
conviene preservar antes que promediar. El presente trabajo tuvo por objetivo examinar qué
aportan los diseños experimentales de caso único (DECU) al conocimiento de las dimensiones
transdiagnósticas en el TEA. Se llevó a cabo una revisión sistemática conforme a las directrices
PRISMA 2020, tomando como marco de referencia el sistema de dimensiones de Dalgleish y
colaboradores (2020), que abarca dimensiones cognitivas clásicas, afectivo-regulatorias y
socio-comunicativas. | es_ES |