| dc.description.abstract | En el sector agropecuario argentino, el cultivo de trigo enfrenta un desafío creciente debido al
avance de la roya amarilla (Puccinia striiformis f. sp. tritici), una enfermedad que ha incrementado
el riesgo productivo y obliga a reevaluar las estrategias de manejo tradicional. Los productores
demandan soluciones que no solo sean técnicamente eficaces, sino que garanticen la viabilidad
económica y la sostenibilidad del sistema frente a la volatilidad de costos y precios.
Este trabajo evalúa la viabilidad económica de dos estrategias de manejo: el control químico y la
resistencia genética. El estudio se realizó en tres localidades bonaerenses (Barrow, Pergamino
y Plá–Klein) durante la campaña 2020/2021, utilizando dos cultivares comerciales con
comportamiento sanitario contrastante: D.M. Algarrobo (susceptible) y Buck Cumelén
(moderadamente resistente).
Mediante una investigación descriptiva y comparativa, se analizaron datos de la Red de
Evaluación de Cultivares de Trigo (RET-INASE), calculando Márgenes Brutos y proyecciones
financieras a 5 años (VAN, TIR y Payback).
Los resultados demuestran que la resistencia genética es la estrategia más robusta y rentable.
En la localidad de Plá–Klein, el escenario sin fungicida alcanzó una TIR del 126%, un VAN de
1.916,40 U$S/ha y un periodo de recupero (Payback) inferior a un año. En Barrow y Pergamino,
la rentabilidad sin químicos también fue superior, con una TIR cercana al 45%.
Se concluye que la sanidad desde la semilla permite prescindir de aplicaciones innecesarias,
optimizando el uso del capital y garantizando la viabilidad financiera del sistema bajo los
lineamientos de sostenibilidad de la FAO. | es_ES |